
Los pagos digitales están entrando en una nueva etapa marcada por la irrupción de la inteligencia artificial agéntica y predictiva, una evolución que promete transformar la forma en que empresas y usuarios realizan transacciones; ya que a diferencia de la automatización tradicional o de la IA generativa, estos sistemas no solo analizan información, sino que actúan de manera autónoma, tomando decisiones en tiempo real, anticipando riesgos y optimizando flujos financieros sin intervención humana.
Esta transformación ocurre en un contexto de fuerte crecimiento global en la que de acuerdo con Research And Markets, el mercado mundial de inteligencia artificial aplicada a fintech alcanzará cerca de US$12.100 millones en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 35%.
En Colombia, este salto tecnológico ya está en marcha y según el Radar Colombia 2025 de Finnovista, el 66% de las fintech del país ya utiliza inteligencia artificial en sus operaciones. Esta adopción ha tenido impactos medibles en la que las compañías han logrado reducir en promedio un 44% sus costos operativos y disminuir el fraude en más de un 57%, resultados que muestran cómo la IA empieza a consolidarse como un motor de eficiencia.
De cara a 2026, este progreso abre la puerta a una nueva generación de soluciones y expertos señalan que el avance actual facilitará el desarrollo de la llamada IA agéntica, sistemas con la capacidad de tomar decisiones independientes en tiempo real. Estas herramientas serán clave para operar infraestructuras de pagos inmediatos como BRE-B, permitiendo el enrutamiento inteligente de transacciones, la optimización de costos en milisegundos y la prevención continua del fraude.Expertos señalan que «estos datos reflejan cómo la inteligencia artificial está dejando de ser una herramienta de apoyo para convertirse en un motor clave de eficiencia en los pagos» y que reducir tiempos de procesamiento y errores operativos no solo mejora la experiencia del usuario final, sino que también permite a las empresas fortalecer su gestión interna y tomar decisiones más rápidas en entornos de alta demanda transaccional.
El impacto es especialmente relevante en mercados como el colombiano, donde la interoperabilidad y los pagos inmediatos se perfilan como pilares del sistema financiero. «En este escenario, la inteligencia artificial predictiva y agéntica se proyecta como un facilitador de estabilidad y confianza para operar sistemas de pago de misión crítica, en los que la continuidad del servicio y la seguridad son determinantes para el comercio y los consumidores».
No obstante, la modernización de los pagos plantea retos técnicos relevantes, especialmente desde la adopción de nuevas capacidades que exige evolucionar el core transaccional sin detener la operación diaria, un desafío para procesadoras y entidades financieras. En ese proceso, la orquestación de pagos inmediatos y la adopción de estándares como ISO 20022 se vuelven claves para garantizar escalabilidad, interoperabilidad y consistencia en la información.

